“Oh querido Pan y todos los demás dioses de este lugar, concededme que sea hermoso por dentro. Que todas mis posesiones externas estén en armonía amistosa con lo que está dentro. Que considere rico al sabio. En cuanto al oro, que tenga tanto como un hombre moderado pudiera soportar y llevar consigo. Oración de Sócrates, Fedro, 279”

Más de Sócrates