“Pero es mejor asumir principios menos en número y finitos, como Empédocles los establece. Todos los filósofos hacen que los principios sean contrarios... (pues Parménides hace que los principios sean caliente y frío, y los denomina fuego y tierra) como quienes introducen como principios lo raro y lo denso. Pero Demócrito hace que los principios sean lo sólido y lo vacío; de los cuales, el primero, dice, tiene la relación del ser, y el segundo del no ser”